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Étape 1 - Sábado 2 de enero de 2010 | Buenos Aires (Colon) > Cordoba

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Retrato de una mujer

La brida, ni tocarla

En el Dakar 2010, los mejores pilotos de motos KTM de 690 cc se han visto obligados a instalar una brida en el sistema de admisión a modo de limitador de potencia. Este nuevo reglamento ha llevado a los comisarios de la carrera a prever su aplicación sobre el terreno e imaginar posibles infracciones…

Una pequeña revolución sacude el mundo del rally raid. Este año los motoristas que participan en el Dakar han tenido que acogerse a una nueva normativa que afecta a los pilotos de élite que participan en la prueba al manillar de una KTM de 690 cc, el modelo que se proclamó vencedor en las últimas ediciones. Para garantizar la igualdad de condiciones respecto de aquellos pilotos que compiten con motos de 450 cc, la organización ha obligado a un grupo de pilotos a equipar sus motos de gran cilindrada con una brida en el sistema de admisión. Colocada a la entrada del carburador, la brida reduce la potencia del motor, lo cual sitúa a las motos de 690 cc al nivel de las de 450cc. Tras analizar los resultados en el Dakar y en otras pruebas de esta disciplina, 14 pilotos se han visto obligados a colocar dicha brida en sus KTMs, entre ellos Cyril Despres y Marc Coma, vencedores, respectivamente, de las cuatro últimas ediciones.

Adoptado el principio, lo que queda por ver es cómo será su aplicación sobre el terreno. Para garantizar la máxima potencia de su mecánica y mantener la ventaja de años precedentes, los más tramposos podrían sentirse tentados a retirar la brida en algunas etapas. Para evitar que ocurra, los pilotos se someterán a los controles de los comisarios de carrera, capaces de detectar de inmediato la infracción. En caso de trampa, tomarán las medidas oportunas, que incluyen graves penalizaciones. “Se realizarán controles aleatorios en la línea de meta de las especiales”, explica Gianfranco Ferretti, comisario del rally. “No estoy diciendo, con esto, que no haya formas de saltarse el reglamento, pero sinceramente creo que no merece la pena. Para desmontar el sillín, acceder a la brida y retirarla, se necesitan unos quince minutos, y otros tantos para volverla a instalar. No creo que puedan ganar más de media hora al retirar la brida, así que si decidieran hacer trampas se expondrían a un riesgo mayor a ser alcanzados por sus rivales”.

Puesto que la imaginación no tiene límites, los organizadores han contemplado otras posibles infracciones; véase, por ejemplo, que un tramposo decidiera limar el interior de la brida para incrementar su diámetro, limitando así su efecto. Para evitar dichos casos, los comisarios se valdrán de un amortiguador (véase la foto) especialmente concebido para verificar que el tamaño de las bridas, todas ellas debidamente numeradas, no ha sido modificado. “Por un lado, su diámetro es exacto al de la brida de origen, y por otro, es ligeramente más grande. Si el extremo más grande atraviesa la brida una vez desmontada, significa que el piloto ha cometido una infracción”, explica Gianfranco. El dispositivo parece lo suficientemente eficaz para disuadir a los pilotos de cometer infracciones al reglamento. En la pista, corresponde a los pilotos que conduzcan motos de 450 cc demostrar de qué son capaces.